Félix de Jesús Rougier, msps.

¡Oh Espíritu Santo! Recibe la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser. Dígnate ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida y en cada una de mis acciones: mi Director, mi Luz, mi Guía y mi Fuerza.

Yo me abandono sin reserva a tus operaciones divinas y quiero ser siempre dócil a tus inspiraciones.

¡Oh Espíritu Santo! Transfórmame con María y en María, en Cristo Jesús, para gloria del Padre, aumento y santificación de los sacerdotes y salvación del mundo.

Amén.